Halloween llega al mayor centro de ocio y restauración de la cuidad y ahí está El señor Wom, dándole vueltas a la cabeza para preparar algo terroríficamente divertido.

Durante 2 semanas, Puerto Venecia se inunda de calabazas gigantes, otras más pequeñas, telas de araña, murciélagos y actividades para la familia ¡de miedo!

Nosotros nos ocupamos de idear una atracción singular que generase un terror amable, de esos que provocan sensación de miedo pero que te dejan buen sabor de boca y ganas de repetir.

Llamamos a nuestro proveedor de cabecera cuando se trata de construir espacios físicos. Con él, creamos La Casa Encantada del Lago, una caseta de madera decorada por dentro y por fuera con materiales reales: telas, papel pintado, objetos antiguos, ramas recogidas del bosque y otros artículos diseñado ad hoc.

Entonces, era el momento de llamar a nuestra bruja de confianza y a sus 3 acompañantes, unas criaturas misteriosas. Ellos siempre están dispuestos a dar miedo si nosotros se lo pedimos.

Creamos 3 personajes que formaban parte de una historia. Para Wom es fundamental que toda acción especial tenga un contexto coherente, un trasfondo que le dé sentido y nos permita jugar con los intangibles hasta convertirlos en algo físico.

Si hay algo que identifica a Puerto Venecia es su Lago. Sólo ellos podrían tener su Casa Encantada del Lago. A partir de ahí, pensamos en una historia de misterio que cuenta cómo la bruja aparece junto al Lago con sus 3 acompañantes que custodian la casa donde ha decidido pasar todo Halloween. Una casa a la que los invitados más valientes podrán acceder, sortear los sustos en su recorrido y, si entregan a la bruja que les espera en el interior lo que les pide, podrán obtener un premio. 

Más de 2.000 personas vivieron la experiencia de La Casa Encantada del Lago. Como a la bruja le encantan las visitas, quizá al año que viene repita o quizá otra historia terroríficamente divertida se esté cociendo en la caldera…