Es como una especie de tradición: se empieza a disipar la resaca de las fiestas del Pilar y renace el xmas mood. Parte de nuestro equipo traslada su lugar de trabajo a la plaza del Pilar. Es allí donde tiene lugar la Muestra Navideña cada año, desde el puente de diciembre hasta el 7 de enero.

Por suerte, durante la Navidad de Wom, ocurren otras muchas cosas, pero esas ya os las contaremos en otros posts. Hoy, os hablaremos sobre el mayor mercado de ocio, artesanía y restauración de la cuidad y el elegido como uno de los 10 más bonitos de España.

El señor Wom, podemos decir que compone el cerebro y las manos de Zaragoza y Eventos, la empresa a quien concede el ayuntamiento la organización del Mercado. Ya llevamos 10 ediciones.

Este año nos pusimos manos a la obra el 11 de noviembre. Luego llamamos exagerado al que monta el árbol en casa antes del puente de la Constitución. Nosotros sí que somos unos adelantados y no El Corte Inglés.

La cosa es que la Muestra Navideña no la formamos sólo nosotros, sino casi medio centenar de artesanos que deben encontrar sus bonitas casetas de madera montadas cuando llegan a la plaza, algunos días antes de inaugurar el Mercado.

Además, la Muestra cuenta con una pista de hielo cubierta, decoración lumínica, un árbol donde colgar deseos escritos, un snow park y unos toboganes por los que deslizarse. Bueno, y este año tenemos un invitado especial: un gran muñeco de nieve de 4 metros de altura que busca nombre desesperadamente. Así que, mentes creativas, visitadle y animaos a dejar vuestra propuesta. 

Esta gran infraestructura, la extensa duración del evento (40 días) y los 400.000 visitantes que esperamos, requieren de una dedicada y delicada atención. Siempre hemos creído que el éxito de lo más grande vive en el detalle. Por eso hay que tener cuidado con las tradiciones y no dejar que cieguen la ilusión y tensión del trabajo exquisito.

Recorrer el Mercado de punta a punta, oliendo a dulces, escuchando villancicos y sintiendo el frío en cada milímetro de nuestra piel, buscando la perfección en los pormenores, es la tradición más tensa de la Navidad de El señor Wom 😉