Creamos un evento de ciudad desde cero, dotando de identidad, contenido e infraestructuras a la feria.
Diseñamos la identidad visual del evento y nos lanzamos a producir un espacio que oliera a trenza, a huesos de santo y a croissant recién hecho. Construimos un photocall 3D con pasteles gigantes (sí, se podía abrazar una tarta), montamos un mástil central que daba color a la plaza, y nos encargamos de toda la decoración, desde la idea hasta el último lazo. Además, coordinamos la regiduría para que cada showcooking, taller o entrega de premios saliera perfecto.