A grandes problemas, grandes soluciones. Tuvimos que montar el escenario con ayuda de un helicóptero debido a la altitud. En las dos ediciones ha cambiado de lugar, pero siempre en la montaña. Tanto en la edición en Panticosa como en Marchica Formigal vivimos conciertos únicos con la esencia latina que tanto caracteriza al proyecto.
Una fiesta a destiempo para ir abriendo boca para septiembre.